Dear Blure girl,

Hay algo extraño en la belleza, hemos pasamos años creyendo que existe para corregirnos. Para acercarnos a una versión de nosotras que todavía no existe. Como si siempre hubiera alguien mejor esperándonos del otro lado del espejo.

Pero nunca he logrado creer del todo esa idea.

Creo que la belleza siempre ha tenido mucho más que ver con la memoria que con la perfección.

Con los objetos que decidimos guardar. Con las mujeres que fuimos. Con las conversaciones que todavía recordamos años después. Con el color que llevábamos puesto el día que algo cambió.

Por eso existe Softly Blure. No para enseñarte a maquillarte. Ni para decirte qué productos comprar. Existe para hablar de todas esas cosas que terminan viviendo alrededor de la belleza, aunque rara vez aparezcan en una etiqueta de cosméticos.

Aquí escribiremos sobre identidad. Sobre nostalgia. Sobre crecer. Sobre cultura. Sobre cine. Sobre moda. Sobre las personas que cambian nuestra forma de vernos. Sobre los objetos que terminan convirtiéndose en evidencia de una etapa de nuestra vida.

Porque, al final, nunca me ha interesado crear una marca de maquillaje. Siempre quise construir un lugar donde las mujeres pudiéramos reconocernos unas a otras.

Bienvenida.

Me alegra que estés aquí.

— A